Mi hermano mayor, Tomi, esta insoportable con sus entraditas para su banda. En las noticias decían que estaban agotadas, pero como siempre, el tiene lo que quiere. Mis papas no saben que vamos a ir, pero no se van a enterar. Ellos están de viaje.
Tomi me dijo que no era un lugar para mi, entonces me iba a dejar en una guardería con otros nenes y con una chica que nos cuidara. Se piensa que soy un bebe, y yo ya soy grande, tengo ocho y me gusta escuchar Callejeros. Encima no se vale, ¡siempre tengo que hacer lo que él nene tonto quiere!
A la tarde, después de bañarme, escuché a mi hermano hablar por teléfono con Rita, mi niñera. Le dijo una mentira para poder escaparme al recital con él y su novia, Felicitas. La pasamos a buscar, ella era rubia, alta como Tomi y muuuuy flaquita, pero mi novia Sofi es más linda, obvio.
Fuimos al lugar ese a ver a la banda, había mucha gente en la calle, tomando cervezas. Estaban saltando y cantando. Y otros solo hacían la fila, ellos sólo hablaban. Cuando nos bajamos del auto, tuvimos que ir a la parte de atrás del lugar, porque mi hermano me dijo que si no yo no iba a poder entrar, que era la única forma. Ahí había muchas más personas y muchos nenes, más chiquitos que yo y creo que de la misma edad.
Ya se estaba haciendo de noche cuando entramos, me llevaron a un baño con todos los nenes y nos quedamos ahí hasta que empecé a escuchar la música y a la gente cantando. Estos niños bobos sólo jugaban con autitos, yo ya era grande, necesitaba ir afuera y cantar como mi hermano. Por eso, quise escaparme.
La “niñera” estaba media dormida en el piso con unas nenas que jugaban con su pelo. Abrí la puerta sin que nadie se diera cuenta, y cuando salí había mucho humo, me ardían los ojos, no podía ver bien y se me cerro la garganta. Soy asmático. Me enoje mucho porque quería ver a Callejeros pero ese tonto humo me hacía mal. Corrí casi sin ver y sin respirar, pude salir por la puerta de atrás (por la que habíamos entrado). Me quede ahí tratando de respirar bien y tranquilizarme. Unos hombres no me dejaron volver a entrar cuando quise, entonces tuve que quedarme ahí esperando a Tomi.
En ese momento me di cuenta de que todo estaba mal, los chicos de Callejeros me pasaron por al lado corriendo y se subieron a una camioneta negra. Mucha gente empezó a salir del lugar corriendo, algunos lloraban y gritaban. Ya no estaba solo, había muchos chicos como mi hermano por todas partes, pero yo no lo veía y entonces de la nada, el techo del boliche se cayó. No recuerdo más nada de esa noche.
Me desperté al otro día, en una habitación blanca con una gran ventana por donde yo veía pasar muchos doctores. Mi mamá estaba sentada en una silla, durmiendo. Se despertó al ratito, me vió y empezó a llorar. No entendía porqué, pero entonces ella dijo que Tomás ya no estaba. ¿Qué significaba que ya no estaba? me pregunté, y ví la televisión prendida. Había un noticiero, que decía “Murieron jóvenes en un concierto de Callejeros”. Me vino un recuerdo del boliche de Callejeros prendiendose fuego. Entendí todo, y lloré con mi mamá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario